Las personas buenas siempre sufren en silencio.
Las personas falsas y malas siempre se acostumbran a lastimar el buen corazón de las personas buenas y verdaderas.
La envidia existe también. No sólo por el éxito, el poder y el dinero y lo material. También existe en ver a una persona de buenos sentimientos y valores y por ser amable, solidario y de buen corazón. Y eso le produce envidia, Porque el envidioso no tiene valores y buenos sentimientos y no conoce el verdadero amor.